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Como nos alimentaremos en el futuro?

La industria de la alimentación está viviendo una revolución impulsada por la aplicación de las tecnologías y los nuevos estilos de vida. Un consumidor cambiante.

Si algo ha evidenciado esta feria alimentaria 2016 celebrada en Barcelona es que la industria de la alimentación de ha convertido en un motor imprescindible de la economía española. De hecho, en este sector trabajan casi 500.000 personas directamente 2.5 millones de forma directa y casi 5 millones en toda su cadena productiva. La industria de alimentación y bebidas factura más que cualquier otro sector en España. Estamos hablando de 93.000 millones de euros obtenidos en 2014, lo que supone el 3% del PIB nacional. Y si nos vamos al terreno de las startups vinculadas a proyectos innovadores, solo en Cataluña durante los primeros meses de 2016, la inversión ronda los 500 millones de euros, un 60% más respecto a 2015, según cálculos de reimagine Food, la aceleradora catalana de referencia en negocios alimentarios emergentes.

Nueva línea de negocio.

Dispositivos interactivos que permiten saber la procedencia de cada producto del supermercado, inteligencia artificial, Big Data, realidad aumentada, cada vez son más los negocios que aportan propuestas diferenciadas en un sector tan tradicional como el de la alimentación. Eso sí, queda mucho recorrido hasta alcanzar a potencias como Alemania o Inglaterra que tienen cifras que triplican la intervención Española. “las 20 compañías más importantes del mundo han perdido un 4% de su cuota de mercado debido precisamente a los productos y servicios de estas pequeñas compañías”.

Una tendencia clara dentro los consumidores es la que se refiere a la demanda de alimentos menos procesados y con más ingredientes naturales. Comer no es solo una cuestión de placer, los alimentos implican bienestar y salud. De ahí la importancia de los probióticos en la dieta o de la nutricosmética. Un dato a tener en cuenta: en 2015 se batió el récord en inversión realizada en tecnología aplicada al sector de la alimentación en el mundo, superando los 5.000 millones.

Los productos sustitutivos de la carne casi sin variar la textura y el sabor entran dentro de esta categoría de productos innovadores adaptados a los nuevos estilos de vida. Solo en España, durante los últimos 40 años, se han duplicado el consumo de carne y esta situación resulta insostenible. Con este argumento de base, numerosas empresas y startups ya han invertido cerca de 800 millones de euros en biotecnología con el objetivo de encontrar sustitutivos de la carne.

Ejemplos no faltan. La startup Modern Meadow intenta crear carne cruda usando una bioimpresora de tercera dimensión (3D). O tenemos el caso de Impossible Foods, otra startup que produce quesos y carne mediante el uso de plantas.

Para lograrlo ha recibido una intervención de 108 millones de dólares provenientes de Khosla Ventures, Horizons Ventures, del banco USB y del fundador de Microsoft, Bill Gates.

Es notable ver una nueva tendencia de consumo,  el  aumento del veganismo en las ciudades. El perfil de este consumidor destaca por ser joven y con poder adquisitivo”.

Tendencias empresariales.

Que comeremos y cómo lo haremos son dos cuestiones clave de cara a las formas de negocio que veremos surgir en los próximos años.

En el terreno de los sustitutivos, las iniciativas no se limitan a la carne, buscan suplir la comida directamente. Tenemos el caso del ingeniero de software Rob Rhinehart que en 2013, invento Soylent con la intención de ahorrar dinero, reducir tiempo y garantizar una nutrición correcta. Se trata de una bebida que contiene los 35 componentes químicos necesarios para estar bien alimentados diariamente. Es el producto de moda en Silicon Vallay.

Esta iniciativa trasladada a España queda reflejada en la pretensión de la startup Just Calm. Trabaja en la idea del batido Soylent, pero tratando de mejorar el sabor.

“otra tendencia son los productos inteligentes. Son ese tipo de alimentos que podremos observar cómo se comportan dentro de su cuerpo gracias a los microchips que van a incorporar”. Esto significara que por primera vez, tendremos en el mercado una categoría de productos personalizables en función de nuestras necesidades o posibles enfermedades.

El consumidor quiere información transparente sobre el aliento que va a comer. Y las nuevas iniciativas empresaria empiezan a utilizar la tecnología en esa dirección. Google ya ha patentado un sistema que indica cuántas calorías tiene un plato al fotografiarlo. Otra propuesta interesante es la de la startup de Tarragona IMICROQ que acaba de presentar la plataforma Qfast, capaz de detectar patógenos en muestras alimentarias mediante el uso de biosensores o ausencia de gérmenes.

Otro aspecto a tener en cuenta es que impera la comodidad. El consumidor actual busca alimentos preparados con pocos aditivos y fáciles de consumir. Además deben conservar en buen estado durante largo tiempo, son productos de fondo de nevera. El packaging o envase es cada vez más cómodo, se puede calentar y después servir de plato para comer. Permite un asado tradicional de cordero en 50 minutos cuando lo normal es de casi dos horas. La gente no tiene tiempo para cocinar y tampoco saben demasiado.  Sin duda, el packaging ha provocado un avance importante de la industria del plástico. A este material se le conoce cada vez más propiedades. Larga conservación, flexibilidad, anti condensación de agua, mayor percepción del aroma del producto. “Detrás de tanta innovación, existe un enorme desarrollo tecnológico”. Siguiendo con el tema del packaging, se observa una tendencia clara de diseño de producto para dos canales de venta muy diferenciados. Uno va dirigido al supermercado, llamativo, con la intención de provocar la compra compulsiva, otro tipo el mercado se orienta a formatos pequeños, dirigidos a familias monoparentales y singles que están en pleno auge.

Por ejemplo, la empresa zamorana Moralejo selección ha patentado un plástico especial para cocinar una gama de productos de cordero en la mitad de tiempo y sin manchar el horno. De hecho la empresa ha recibido en Barcelona el premio innoval de la Feria Alimentaria en la categoría de Cárnicos y Derivados. El jurado calificó este nuevo sistema como un “revolucionario concepto de asado”  Esta patente es  un plástico que soporta hasta los 250 grados, para tocar la compra compulsiva. Otro tipo de packaging se encuentra la tienda de proximidad.

En este caso, el diseño hace hincapié en lo tradicional, apela a lo emotivo.

Personalización de productos.

En la actualidad se están desarrollando nuevos sistemas para repartir comida con el fin de proporcionar productos personalizados. Gracias a plataformas como Deliberry, una mama shopper hace por ti la compra siguiendo su criterio y experiencia en tiendas y mercados. Aquí hay un componente social que muchos clientes valoran debido al temor que sienten por la frialdad que transmiten ciertas tecnologías. Este podría ser el caso de los drones. Son los conocidos vehículos aéreos no tripulados que están convirtiendo en el eje central de startups para la entrega de comida, gracias a la irrupción tan potente del comercio electrónico. Y no podemos olvidarnos de los millennials, una generación que busca más experiencia de producto, por eso quieren conocer su historia para poder así reforzar su conexión con la marca.

Por otra parte, la impresión 3D no solo se utilizará para crear carne cruda, también servirá para realizar purés, galletas, platos de pasta o pizza con el diseño que se quiera y siempre saludables. Aquí sobresale el ejemplo de la Start-up española Natural Machines. Algo muy novedoso es la impresora Foodini que  sustituirá a los microondas en las cocinas durante los próximos años. Un nuevo menú de sorpresas nos espera.

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